Se abren los espejos (VIII)

El día y la noche
son un par
Entre los dos el fuego
Lo que existe, no existe
son un par
Entre los dos
el fuego
Tus ojos son un par

El fuego que es bello en sí mismo
aclara el rostro del enamorado
y se hace perceptible su idea de color
Sabe que brilla
inocente
calma
el contorno
posible

Belleza que viene de un fuego más etéreo
concede tu justicia
entre dos ojos
que quiero amar y desaparecer
serena interminable

Del libro inédito «Viajes Dentro»

Imagen: Nacimiento de Tatewari.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Daisy dice:

    Hola Ani:Me gusto mucho el video de :Mujeres en la pintura. Excelente poesiaUn beso grande y bendicionesLa Mamma

  2. Ana Margarita dice:

    gracias, mamma. Tu estabas en mi primer impulso poético, has estimulado mis primeras palabras, fueron tus ojos los que leyeron mis primeros versos y tu corazón el primero en impulsarme a seguir latiendo en la visión. Eres la madre que hubiera elegido entre millones, sin dudarlo ni un segundo. Eres mi norte de amor y bondad. Mil gracias por estar en mi vida.

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