La Copa Invertebrada

Va
a recibir el vino con su cadencia de arpa marina.  Una rojez traslúcida dará breve sentido a su
tallada existencia. Hoy la copa no se sostiene, deja su eje en unos versos para
la lejanía. O fue ayer, frente a otra copa de luz dorada, dio un paso atrás, y
otro más, sobre la mesa. ¿Es el poeta un buscador de espacios, raros
convexos  como esa copa, cuyo fin último
es desatar una cadena química de ángeles?

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s